Hallan el mecanismo que bloquea la capacidad del cerebro de detectar la saciedad

Dos personas con sobrepeso

  • Un grupo de expertos estudia la reacción del cerebro a través de la resistencia a la leptina.

Un grupo de científicos ha hallado el mecanismo que provoca el bloqueo de la capacidad del cerebro de detectar la saciedad y que causa un fenómeno asociado con la obesidad llamado resistencia a la leptina, según un estudio publicado este jueves en la revista Sciences Translational Medicine.

El equipo internacional de investigadores encontró que los ratones alimentados con una dieta alta en grasas producen una enzima llamada MMP-2 que recorta los receptores de la hormona leptina de la superficie de las células neuronales del hipotálamo.

Este proceso bloquea la unión de la leptina a sus receptores, que impide que las neuronas indiquen que el estómago está lleno y que se debe dejar de comer.

Científicos de la Universidad de California (EE UU) y sus colegas demostraron además que, cuando la MMP-2 está bloqueada, la leptina aún puede unirse a los receptores y transmitir saciedad. Las moléculas de leptina se liberan del tejido graso blanco durante una comida y viajan a través del torrente sanguíneo hacia el cerebro, específicamente el hipotálamo, donde estimulan los receptores neuronales para indicar que el estómago está lleno.

Las personas que son obesas a menudo tienen mucha leptina en la sangre, pero no logran la señal de saciedad. La resistencia a la leptina es un proceso conocido asociado con la obesidad, pero los mecanismos moleculares por los que ocurre no se han comprendido hasta ahora.

“Necesitamos preguntar qué otras vías, además de la leptina y sus receptores, se someten a un proceso destructivo similar y cuáles podrían ser las consecuencias”, señaló el autor principal del estudio, Rafi Mazor, del Departamento de Bioingeniería de la Universidad de California, en San Diego.

Mazor forma parte de un equipo que incluye investigadores de la su centro docente, el Instituto Salk de La Jolla también en California, la Universidad de Tel Aviv y la Universidad Monash en Australia.

Tras el hallazgo, él y sus colegas reclamaron un ensayo clínico a gran escala para investigar si los inhibidores de la MMP-2 podrían ayudar a las personas a perder peso.

Source: Salud

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